Las últimas 60 horas en el mundo del fútbol han sido increíbles, convulsas, espectaculares. Abro hilo para analizar el aspecto de la comunicación, que me interesa bastante a nivel profesional. Apuntes personales sobre lo sucedido. Vamos allá.
La noticia de la creación de la SuperLega sale en plena noche, horario pésimo para los medios europeos. Todo parece acelerado, poco pensado, un poco caótico. El conductor de un programa suplica al presidente de la SL de ir a su programa.
El presidente de la SL acepta la invitación, único acto público programado de los 12 equipos participantes en el proyecto. Es la presentación oficial de la SuperLega. Y se hace en una plataforma peculiar. Tv pequeña, programa con audiencia limitada y un perfil muy marcado
El presidente de la SuperLega está muy a gusto, rodeado de personas de confianza. Habla por 100 minutos. Le piden de arreglar el tema de los penaltis a favor del Madrid en Liga, le dicen que toca fichar un Galáctico, afirma que Boris Johnson no ha entendido bien las cosas.
Un triunfo, aparentemente. Pero es el principio del fin. Porque en este salón de confianza hay cámaras, y la charla es TT mundial. Estas imágenes rebotan, y no dan la imagen de un proyecto global que pueda salvar el mundo del fútbol. Faltan preguntas, y explicaciones.
Desde Inglaterra fans, jugadores y entrenadores empiezan a hablar, a dar opiniones. En España nada. El presidente de la SuperLega había asegurado que el presidente del Barcelona saldría a hablar del proyecto. Silencio desde el Camp Nou.
Se anuncia otra entrevista del presidente, y en Italia el vicepresidente de la SL concede dos entrevistas. Alrededor, el proyecto se derrumba. El presidente cancela su entrevista, su vice no, y saldrán en papel con el proyecto ya muerto, objetos de culto a nivel de comunicación.
Los jugadores del Liverpool mandan mensajes. En España solo hay algún like clandestino, hasta la intervención de Gerard Piqué. Que llega muy tarde. Y es seguida de una mofa al programa donde empezó todo. Parece un poco el patio de un colegio, y estamos hablando de una revolución.
Nadie más del Barcelona toma la palabra. Los ingleses se han ido. El silencio del Atlético es roto con el comunicado de abandono del barco SL. Se dice que en 24 horas todo ha cambiado. Se emplea también la mitica frase ‘A día de hoy’.
En un mundo donde la comunicación es vital, en un proyecto en el que se habla de llegar a los más jóvenes, de la necesitad de hacer pasar un nuevo mensaje, todo parece improvisado, casero, personal. Se quiere hablar a los 4 billions de aficionados pero no se sale de Madrid.
Quizá también por esto el proyecto ha durado pocas horas. Con todo que en mi opinión si se necesita una reforma del fútbol. Pero este proyecto se quedará para siempre como case study comunicativo.