¿Quién quiere más a alguien: aquél que tiene una visión idealizada de éste que no se corresponde con la realidad o aquél que le sigue queriendo conociendo sus defectos y comprendiendo que no son un elemento inamovible ligado inherentemente a su personalidad, sino algo mejorable?
Me juego todo a que muchas de las que defienden que X persona no ha hecho jamás nada mal ni tiene defecto alguno son las primeras que participan en la cultura de la cancelación. "Querer" a alguien porque piensas que es perfecto (más allá de las coñas hiperbólicas) no es querer.
Así pasa que se hace un hilo "exposeando" al famoso de turno y a los 5 minutos todo el mundo lo tiene cancelado. Si no se le idealizase desde el primer momento y se comprendiese que es una persona con luces y sombras, y que, igual que todos, hace cosas mal, otro gallo cantaría.
Si se tocan ciertas teclas que todos conocemos, la persona queda cancelada en 0'. Ahora, si el comportamiento reprobable es ser desagradable con las personas (sobre todo si son los trabajadores de turno) qué más da. Todo el mundo tiene un mal día y cada uno es cómo es, ¿no?
Es triste que no se pueda decir nada sobre el comportamiento de nadie (cuando éste afecta a terceros), porque todo es visto como hate. Los haters te insultan, disfrutan y se van. La gente que te quiere y te ve haciéndolo mal, te lo dice porque sabe que eres mejor que eso.
Aquí todo el mundo tiene sentimientos, no sólo la persona objeto de admiración. El problema es que sólo se tiene empatía hacia esta última. Y hay que entender que explotes cuando todo el mundo idealiza desmedidamente a una persona que contigo ha sido todo lo contrario.
El amor incondicional no es amor ciego. Es ver las cosas buenas y las malas y, aún así, quedarse, ayudando al otro a ser consciente de éstas últimas y a mejorarlas, en la medida de lo posible. Sin buscar que sea el canon de la perfección, sino una buena versión de sí mismo.
No queréis más a alguien ni sois mejores fans por autoconvenceros e intentar convencer a los demás de que la persona en cuestión es perfecta. Porque nadie lo es.
Podéis tachar de mentiroso y sucedáneos a todo el que cuente cosas que difieran de vuestra visión de la persona, pero llegará un punto en el que tendréis que elegir entre querer, aceptar y ayudar a la persona real o desecharla porque no se adecúa a la imagen ideal que teníais.
Esta reflexión no aplica sólo a una persona en concreto. Es una reflexión general aplicable a cualquier relación humana. Espero que se haya entendido y haber aportado algo al debate.