Hoy nos ha dejado John Horsman, ingeniero británico vinculado durante muchos años a John Wyer y posiblemente la persona que hizo del Porsche 917 el mito ganador que es a día de hoy. D.E.P.
Dentro hilo.
Dentro hilo.
Tras coincidir con Wyer en Aston Martin, Horsman se fue a trabajar en el desarrollo del GT40. Cuando el programa oficial cesó a finales de 1967, se convirtió en Ingeniero Jefe de JWAE, con quienes ganó las 24 horas de Le Mans con los míticos GT40 de Gulf en el 68 y 69.
Y esto nos lleva a la historia que quería contar, relacionada con el desarrollo del 917. En la segunda mitad de 1969 Horsman comenzó a trabajar junto a Wyer y a Porsche en el desarrollo del 917, que ese año pese a haber conseguido sus primeras victorias...
Era un coche muy inestable a altas velocidades. La parte trasera se levantaba y era muy peligroso. Se encontraban entrenando en Zeltweg, un día con el aire lleno de mosquitos. Después de las primeras rondas, Horsman se dio cuenta de que algo no estaba funcionando.
El frontal del coche estaba lleno de mosquitos muertos, pero la parte trasera estaba prácticamente limpia. Horsman sabía que los mosquitos, debido a su peso, deberían de haber seguido el flujo de aire a través de la carrocería, como pasa con el humo en un túnel de viento.
Como dice en su autobiografía: "supe en ese momento que teníamos que levantar la parte trasera y ajustar unos pequeños spoilers en los bordes. Era obvio para mi que si llegaba flujo podríamos tener algo más de carga aerodinámica."
Dicho y hecho, cogieron unas planchas de aluminio, empezaron a cortar y apañaron este nuevo diseño de Horsman. Era muy feo, pero la pregunta ahora era, ¿era efectivo?
Brian Redman se subió al coche y salió a pista. Empezó poco a poco a bajar cada vez más y mas los tiempos. Después de 7 vueltas entró a boxes y dijo: "Esto es, ahora es un coche de carreras".
Unos meses después, el conocido 917K era una realidad y estaba preparado para arrasar.
Unos meses después, el conocido 917K era una realidad y estaba preparado para arrasar.
Horsman perfiló las formas del 917K, un coche que ha pasado a la historia del automovilismo, que ganó dos años consecutivos las 24 horas de Le Mans (1970 y 1971) y que ayudó a Porsche a ganar el Mundial de Marcas también esos dos años.